FlexiDrop

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Movilidad colaborativa para todos

Cada kilómetro compartido cuenta: 1.200 kg de CO₂ menos este mes

· FlexiDrop

Compartir un trayecto no es solo cómodo o económico: es uno de los gestos más eficaces que una persona puede hacer para reducir su huella de carbono. Según estudios del ICCT y la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), cada trayecto compartido en coche evita entre 1,5 y 2,5 kg de CO2 respecto al mismo viaje en solitario, dependiendo del vehículo y la distancia. Una cifra que, multiplicada por miles de trayectos diarios, empieza a ser muy significativa.

El sector del sector del transporte representa el 27 % de las emisiones de CO₂ en España (MITECO, 2023), siendo la carretera responsable de la mayor parte de ese porcentaje. Aproximadamente el 65-70% de esos desplazamientos se realizan en vehículo privado con una ocupación media inferior a 1,5 personas por coche. El carpooling es, en términos de impacto por euro invertido, una de las medidas de descarbonización más accesibles para el ciudadano, sin necesidad de comprar un vehículo nuevo ni depender de infraestructuras públicas.

FlexiDrop incorpora una calculadora de huella de carbono en el perfil de cada usuario. Al completar un trayecto compartido, la plataforma estima el CO2 evitado en comparación con haberlo realizado en solitario. Es una forma de hacer visible un impacto que normalmente resulta invisible, y de dar al usuario un motivo adicional, más allá del ahorro económico, para elegir el coche compartido.

A medida que la comunidad de FlexiDrop crezca, el impacto agregado será medible y comunicable. La plataforma tiene previsto publicar métricas de impacto ambiental colectivo una vez alcanzada la masa crítica necesaria para que los datos sean estadísticamente representativos. La transparencia en estas cifras es un compromiso del equipo fundador.

La visión a largo plazo de FlexiDrop es contribuir a una reducción significativa de emisiones en la logística de última milla en los corredores donde opera, a través de la electrificación progresiva de la flota de conductores, la expansión de la red de puntos de intercambio para reducir desvíos innecesarios y el fortalecimiento de alianzas con administraciones locales comprometidas con la movilidad sostenible.

Cada persona que elige FlexiDrop para su desplazamiento habitual contribuye a un cambio que, sumado al de miles de personas, se convierte en transformación real. No hace falta esperar a que los gobiernos actúen ni a que la tecnología mejore: la solución ya existe y funciona. Solo necesita más personas dispuestas a usarla.