FlexiDrop

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Movilidad colaborativa para todos

Cómo enviar un paquete con un conductor que va en tu dirección: la guía completa del crowd-shipping

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El comercio electrónico en España no para de crecer, y la paquetería con él: según la CNMC, en 2025 se enviaron 1.335 millones de paquetes, un 10 % más que en 2024. Cada uno de esos paquetes acaba recorriendo la última milla, el tramo final hasta su destino. Miles de furgonetas circulan cada día por nuestras ciudades y carreteras haciendo viajes exclusivamente dedicados a entregar paquetes, cuando en muchos casos alguien ya recorre exactamente ese mismo trayecto.

Qué es el crowd-shipping y por qué cambia la cuenta

El crowd-shipping —o transporte colaborativo de paquetes— propone una solución elegante: aprovechar los viajes que ya se están realizando para llevar paquetes como un servicio adicional. En lugar de despachar un vehículo dedicado desde un almacén logístico, el paquete viaja con una persona que de todas formas va a ese destino. El conductor no genera ningún desplazamiento extra, y quien envía se ahorra la parte del precio que sostiene la red. Es logística de sentido común, respaldada por tecnología.

Cuánto cuesta enviar un paquete por la vía de siempre

Para comparar, conviene saber lo que cobra la mensajería tradicional. Según la misma CNMC, la paquetería ingresó 7.325 millones de euros en 2025 por esos 1.335 millones de envíos: unos 5,49 € de media por paquete. Esa media incluye las tarifas negociadas de las empresas que envían a diario; quien manda algo de vez en cuando paga la tarifa de mostrador, y el precio sube si el envío cruza regiones o lleva seguros y servicios adicionales. En zonas rurales —donde la densidad de entregas es baja y las rutas son largas— los costes aumentan aún más y los plazos se alargan. Asturias, con una geografía fragmentada entre concejos rurales y valles dispersos, es un ejemplo claro de territorio donde los operadores clásicos tienen dificultades estructurales para ofrecer un servicio ágil y asequible.

Las rutas entre ciudades que más se piden

Casi nadie busca «enviar un paquete» a secas. Se busca enviar un paquete de Sevilla a Madrid, de Valencia a Barcelona o de Madrid a Málaga. El par de ciudades es la pregunta de verdad, y la respuesta se apoya en dos números que puedes calcular tú mismo.

El primero es la distancia por carretera. El segundo es el coste del trayecto, que se calcula con la referencia de reparto de 0,2301 €/km —una referencia de coste interna, inferior al baremo laboral de 0,26 €/km de la Orden HFP/792/2023; ese baremo no es una exención automática para pagos entre particulares—. A partir de ahí, un paquete no paga el viaje entero: paga la parte del coche que ocupa. Un bulto pequeño equivale a un cuarto del hueco disponible; uno mediano, a la mitad; uno grande, a tres cuartos.

RutaDistanciaCoste del trayectoPaquete pequeño (para el conductor)Paquete mediano (para el conductor)
Sevilla → Madrid (A-4)531 km122,18 €15,27 €30,55 €
Valencia → Madrid (A-3)361 km83,07 €10,38 €20,77 €
Madrid → Alicante (A-31)424 km97,56 €12,20 €24,39 €
Madrid → Málaga (A-4 y A-45)535 km123,10 €15,39 €30,78 €
Valencia → Barcelona (AP-7)351 km80,77 €10,10 €20,19 €
Madrid → Barcelona (A-2)626 km144,04 €18,01 €36,01 €
Barcelona → Bilbao (AP-2 y AP-68)610 km140,36 €17,55 €35,09 €
Madrid → Zaragoza (A-2)320 km73,63 €9,20 €18,41 €
Madrid → Bilbao (A-1)403 km92,73 €11,59 €23,18 €
Madrid → Granada (A-4 y A-44)419 km96,41 €12,05 €24,10 €
Madrid → Murcia (A-3 y A-30)403 km92,73 €11,59 €23,18 €
Sevilla → Barcelona (A-4, A-92 y A-7)996 km229,18 €28,65 €57,29 €

Todas las filas salen de la misma cuenta. Sevilla-Madrid: 531 km × 0,2301 €/km = 122,18 € de coste del trayecto. Un paquete pequeño ocupa como mucho un cuarto de ese hueco —30,55 €— y su aportación recomendada es la mitad de ese tope, 15,27 €. Quien publica el envío puede bajar hasta la mitad del recomendado o subir: hasta el tope lo puede llevar también un particular, y por encima solo un autónomo o una empresa, que lo factura con IVA. La fórmula no añade recargos por urgencia, por zona ni por fin de semana: solo depende de la distancia y del tamaño. Cambia los kilómetros y rehaces cualquier fila.

Esa cifra es lo que recibe el conductor como reparto del gasto de su viaje. Quien envía paga además la comisión de servicio del 15 %: en Sevilla-Madrid, un paquete pequeño son 15,27 € para el conductor y 17,56 € en total.

Las rutas funcionan en los dos sentidos: Madrid-Sevilla cuesta lo mismo que Sevilla-Madrid, y Barcelona-Valencia lo mismo que Valencia-Barcelona. Lo que cambia entre una dirección y la contraria no es el precio, es cuánta gente hace ese camino ese día.

Cuándo repartir gastos no es la opción más barata

Conviene decirlo con la misma claridad: en el corredor Sevilla-Barcelona, 996 kilómetros, un paquete pequeño sale por unos 32,94 €, comisión incluida. Ahí la paquetería tradicional gana, y con motivo: su red mueve tu caja junto a cientos de cajas más en el mismo camión, y ese reparto entre muchísimos envíos es imbatible para bultos pequeños y estándar a larga distancia.

Repartir el gasto de un trayecto en coche compensa justo en el terreno contrario: distancias cortas y medias, bultos que no entran en una caja estándar, cosas frágiles que prefieres que no pasen por una cinta de clasificación, recogida y entrega en el portal sin acercarte a ningún punto, y códigos postales donde la red convencional entrega tarde o directamente no llega. Si lo tuyo es una caja pequeña de Sevilla a Barcelona, ve por la vía de siempre y no le des más vueltas.

Rutas con mar de por medio: Baleares y Canarias

Algunas de las rutas que se buscan tienen mar de por medio: Barcelona-Mallorca, Barcelona-Ibiza y Madrid-Tenerife. No son el mismo caso.

A Baleares el coche cruza en ferry desde Barcelona, Valencia y Dénia, así que el trayecto existe de verdad. Lo que se pierde es la flexibilidad: hay salidas fijas, hay que reservar plaza de vehículo y el margen de fechas se estrecha justo cuando más falta hace. Puede encajar si lo planteas con margen de fechas; deja de hacerlo si lo necesitas para mañana.

A Canarias no hay enlace por carretera, y ningún acuerdo entre particulares lo cambia. El envío tiene que ir en buque o en avión, y además cruza la frontera fiscal del archipiélago: IGIC y declaración aduanera, con su papeleo. Para enviar desde la península a Canarias este modelo no es la respuesta, y es mejor saberlo antes de publicar nada.

Qué cabe y qué no: los cuatro tamaños

Antes de publicar un envío conviene medir la caja, no solo pesarla. En transporte se paga por el sitio que ocupa un bulto, y un edredón que pesa dos kilos ocupa un tamaño grande.

TamañoPeso máximoMedidas máximasEjemplos
Pequeño5 kg40 × 30 × 20 cmSobres, documentación, cajas pequeñas
Mediano15 kg60 × 40 × 40 cmCajas medianas, la mayoría de paquetes
Grande30 kg120 × 60 × 60 cmCajas grandes, muebles pequeños
Palémás de 30 kg120 × 80 × 150 cmCarga paletizada, solo para autónomos y empresas

Si lo que tienes que mover es un sofá, una lavadora o media habitación, ya no es un paquete: es un porte, y como particular no lo puedes publicar en FlexiDrop. Qué opciones hay está en la guía de portes baratos entre particulares.

Cómo funciona con FlexiDrop

Aquí es donde FlexiDrop marca la diferencia. Esta aplicación española, nacida en Asturias, combina el carpooling y el envío de paquetes en un mismo viaje. El conductor ya está haciendo su trayecto —al trabajo, a visitar familia, a una cita— y puede aceptar llevar uno o varios paquetes en ese mismo viaje, repartiendo así el gasto del trayecto sin hacer desvíos innecesarios. Quien envía publica el paquete, un conductor verificado lo acepta, y ambos acuerdan los detalles de recogida y entrega. Todo dentro de la plataforma, con seguimiento y trazabilidad.

Un aspecto crítico en cualquier servicio de economía colaborativa es la confianza. FlexiDrop lo resuelve con verificación de identidad real para todos los usuarios, tanto remitentes como conductores. Esto no es un simple registro con correo electrónico: para enviar o llevar paquetes hay que verificar la identidad con DNI o NIE, así que sabes quién recoge tu paquete y quien lo envía también se ha identificado. Esa responsabilidad bilateral reduce el principal freno del transporte de paquetes entre particulares: el miedo a que el paquete se pierda o a que haya fraude. La comunidad local y la reputación dentro de la plataforma refuerzan adicionalmente ese vínculo.

Paso a paso, de principio a fin

Enviar un paquete con FlexiDrop es un proceso sencillo. Publica tu envío indicando origen, destino, dimensiones y fecha. El precio lo pones tú: la app te propone uno según la distancia y el tamaño, y el pago queda retenido hasta la entrega. Cuando lo acepta un conductor verificado que ya hace ese trayecto, acordáis el punto de recogida y recibes notificaciones en tiempo real hasta la entrega. Para el conductor es una forma de repartir el gasto de unos kilómetros que iba a recorrer igualmente. Para quien envía —sobre todo en municipios donde el punto de recogida más cercano está a veinte kilómetros— es acceso a un servicio flexible, económico y con cara humana.

Si quieres entender por qué el mismo paquete tiene precios tan distintos según a quién preguntes, está desglosado en cuánto cuesta enviar un paquete. Si buscas el mapa completo de corredores del país, lo tienes en paquetería entre ciudades. Y para empezar sin más vueltas, envía tu paquete.

Si es tu primer envío, enviar un paquete entre particulares lo explica desde cero.

Llévalo en el móvil

Busca plazas o publica tu viaje desde la app, con el punto de recogida y la hora exactos, y reparte los gastos con quien va en el mismo coche.

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